PROCESOS DE DEGRADACIÓN

 

Con base en modelos de pérdida de suelos, se determinaron cinco tipos de susceptibilidad a la erosión para el año 2000 (Cuadro 2.1). La susceptibilidad a la erosión se refiere a la vulnerabilidad que presenta la zona a la pérdida de suelo.

 

 

Cuadro 2.1 Superficie por tipo de susceptibilidad a erosión hídrica (ha) en el Distrito Federal 1994-2000

Susceptibilidad a la erosión

1994

%

2000

%

Muy alta

439.0

0.4

464.2

0.4

Alta

9,444.6

9.1

9,128.9

8.8

Moderada

26,023.7

25.0

25,531.8

24.5

Ligera

45,323.9

43.6

44,296.3

42.6

Sin erosión aparente

22,820.3

21.9

24,629.5

23.7

Total

104,051.41

 

104,051.41

 

 

 

En general, se aprecia que la mayor parte del Suelo de Conservación presenta susceptibilidad ligera (< 10 ton/ha/año) a la erosión, (Cuadro 2.1 y Mapa 2.1). Este tipo de susceptibilidad se ubicó principalmente en las zonas donde se realizan  actividades agrícolas y ganaderas (Mapa 2.1). Aunque también se presentó en la mayor parte de la Sierra de las Cruces y parte del Chichinautzin, así como en la zona lacustre de Xochimilco y Tláhuac.

 Por su parte, la erosión moderada (10 - 50 ton/ha/año) se distribuyó principalmente en las zonas montañosas de Milpa Alta, Xochimilco y Tlalpan; aunque también se le encuentra en las zonas aledañas a los pueblos de Milpa Alta, sobre las zonas agrícolas y algunas laderas de la Sierra de las Cruces (Mapa 2.1).

 La susceptibilidad alta (50 - 200 ton/ha/año) y la muy alta (> 200 ton/ha/año) abarcaron solamente el 9.2%. La susceptibilidad a la erosión alta se distribuyó principalmente en las delegaciones de Tlalpan, Milpa Alta y Xochimilco; aunque también abarco una superficie considerable para las delegaciones Cuajimalpa de Morelos, La Magdalena Contreras y Tláhuac (Mapa 2.1)

 De forma general, la susceptibilidad alta a la erosión se ubicó principalmente en las partes cerriles de los volcanes Oyameyo, Acopiaxco y Maninal, en Tlalpan. Esta zona se caracteriza por ser aledaña a los centros urbanos y agrícolas los pueblos de San Miguel y Santo Tomás Ajusco y San Miguel Topilejo. Lo mismo ocurrió para Milpa Alta, en los alrededores del pueblo de San Lorenzo Tlacoyucan (Mapa 2.1). Este hecho resalta la vulnerabilidad de estas zonas agrícolas, por lo que se hace necesario la aplicación de prácticas de conservación de suelos, tales como la labranza de conservación, manejo de residuos de cosecha, uso de abonos verdes, barreras vegetales, reforestación, entre otros.

 A pesar de que en Tláhuac sólo existen 600 hectáreas de susceptibilidad a la erosión alta, su importancia radica en que éstas se encuentran precisamente en el Área Natural Protegida “Sierra de Santa Catarina”, la cual se supone que presenta planes de manejo, programas de restauración y control de incendios (Mapa 2.1).

 Asimismo, existen pequeños manchones de susceptibilidad alta en las zonas colindantes con el área urbana de las delegaciones La Magdalena Contreras, Cuajimalpa de Morelos y Álvaro Obregón. En total, para las siete delegaciones, casi el 9% del área presenta susceptibilidad alta a la erosión hídrica para el año 2000 (Cuadro 2.1.2). Para estas delegaciones, es notable la distribución que está determinada por la escasa cubierta vegetal, el tipo de pendiente y asentamientos humanos (Mapa 2.1).

 La susceptibilidad a la erosión muy alta se presentó en las delegaciones de Milpa Alta y Tlalpan (Mapa 2.1). Para el caso de Milpa Alta, se presentó un decremento del 0.5%, mientras que para Tlalpan hubo un aumento del 0.4% (Cuadro 2.1.2).

 

 

Cuadro 2.1.2 Superficie por tipo de susceptibilidad a la erosión hídrica por delegación 2000

 

Susceptibilidad a la erosión

Superficie (ha)

 

2000

%

Alvaro Obregón

Muy alta

17.2

0.2

Alta

306.7

3.5

Moderada

925.55

10.5

Ligera

1,322.10

14.9

Sin erosión aparente

6,278.10

70.9

Total

8,849.60

 

Cuajimalpa

Muy alta

16

0.2

Alta

799.6

9.9

Moderada

1,078.50

13.3

Ligera

3,817.20

47.1

Sin erosión aparente

2,389.70

29.5

Total

8,101.00

 

Magdalena Contreras

Muy alta

16.5

0.3

Alta

385.6

5.8

Moderada

1,040.20

15.7

Ligera

3,431.40

51.9

Sin erosión aparente

1,735.80

26.3

Total

6,609.45

 

Milpa Alta

Muy alta

6.50

0

Alta

1,449.30

5.1

Moderada

12,737.70

44.8

Ligera

12,725.80

44.7

Sin erosión aparente

1,544.20

5.4

Total

28,463.30

 

Tlahuac

Muy alta

10.80

0.1

Alta

606.00

7.3

Moderada

342.00

4.1

Ligera

4,688.30

56.4

Sin erosión aparente

2,672.20

32.1

Total

8,319.30

 

Tlalpan

Muy alta

303.20

1

Alta

4,495.70

14.6

Moderada

6,465.90

20.9

Ligera

12,828.10

41.6

Sin erosión aparente

6,778.30

22

Total

30,871.10

 

Xochimilco

Muy alta

94.10

0.7

Alta

1,086.20

8.5

Moderada

2,942.00

22.9

Ligera

5,483.50

42.7

Sin erosión aparente

3,231.30

25.2

Total

12,837.00

 

Gran total

104,050.8

 

 

 
 

Mapa 2.1 Susceptibilidad a la erosión en el Suelo de Conservación en el Distrito Federal 2000

 

 

Por otro lado, es necesario comentar en lo que corresponde a las delegaciones de Milpa Alta y Tlalpan, por la superficie que comprenden, por las actividades de producción de avena y maíz, y por la ganadería en libre pastoreo con los métodos tradicionales, la susceptibilidad a la erosión moderada representa una debilidad para la conservación de los recursos. Es imperante dar opciones de manejo para estos sectores productivos que no alteren aún más el recurso suelo.

 

En otros aspectos, las partes bajas o zona lacustre de las delegaciones Xochimilco y Tláhuac representan una zona de acumulación de sedimentos, por lo que la erosión eólica es otro factor que debería ser considerado. En este sentido, se identifica una importante relación con las actividades productivas agrícolas, ya que la cobertura que brindan los cultivos representan una medida para mitigar la erosión. Por otro lado, en las delegaciones de La Magdalena Contreras, Álvaro Obregón, y Cuajimalpa de Morelos, el arrastre de sedimentos por acción del agua representa un riesgo considerable, sobre todo en la época de lluvias para las comunidades asentadas sobre las barrancas; además de que complica el funcionamiento de algunos servicios urbanos.

 

En general, los resultados muestran que la acción erosiva está determinada por los constantes cambios de uso de suelo hacia la agricultura, la ganadería y el uso urbano, además de la degradación de la cubierta forestal, ya sea por la extracción de madera, tierra, e, incluso, la contaminación. Este escenario se complicaría aún más si se mantienen las tendencias actuales de cambio de uso de suelo forestal a agrícolas, y de agrícola a urbano, situación que tiene un impacto complejo en el proceso erosivo. El cambio de uso de suelo ha generado una degradación constante sobre los paisajes, tanto forestales como agrícolas, causando una importante pérdida de fertilidad del suelo y por lo tanto una baja productividad agrícola.