Una breve mirada mēxihcah al mundo animal
Ma. del Rocío Téllez Estrada
Es increíble ver cómo muchas de las palabras que usamos actualmente tienen su origen en el lenguaje náhuatl. Entre ellas, encontramos Coyoacán, tlacuache, zopilote y guajolote.
En este artículo expondremos una lista de nombres de animales muy conocidos por nosotros y que tuvieron un especial valor en la época prehispánica. En ésta se presenta el vocablo náhuatl en letras negritas, entre paréntesis el nombre usual del animal en la actualidad y, luego, el nombre científico o grupo taxonómico al que pertenece en itálicas. Añadimos el significado del vocablo náhuatl —para comprender la razón del nombre— y también algunos usos y mitos sobre estos animales. Al finalizar de leer, te sorprenderás de la cantidad de significados y usos que todavía tienen estas palabras dentro de nuestro lenguaje cotidiano.
Renacuajo (Atepocatl)
Atepocatl (renacuajo, rana). Rana sp.
A: agua; tepo: de la orilla; catl: cosa. “Cosa de la orilla del agua”.
En el centro de México se consideraba que la entrada de una rana a la casa era señal de persecución, desasosiego y enfermedad. A la rana se le vincula con el maíz y en la fiesta del mes de Tozozontli se ofrecía una rana asada al dios del maíz (Cinteotli). En el mes de Izcalli se asaban ranas en las brasas y se las daban como alimento a los niños.
Atotolin (pelícano blanco). Pelecanus sp.
A: agua; totolin: ave. “Ave de agua El atotolin era un ave rodeada de mitos. Se le llamaba “señor” y “corazón de la laguna” porque descendía en medio del lago señoreando sobre todas las demás aves. El pescador que lo veía debía perseguirlo hasta capturarlo en un lapso de cuatro días o, de lo contrario, el atotolin lo mataría a él. Si lo cazaba, debía abrir su pecho y ver qué tenía en su interior; si encontraba una piedra verde o plumas ricas significaba que obtendría riquezas, pero si lo que encontraba era un pedazo de carbón, entonces el destino le deparaba una mala fortuna. Después de ser capturado se le cocinaba y se preparaba un banquete especial en el que se daba un pedazo de carne a cada invitado para compartir la buena suerte del cazador.
Ajolote (axolotl)
Axolotl (ajolote). Ambystoma mexicanum.
A: agua; xolo: monstruo; tl: animal. “Animal monstruoso de agua
Cuando los dioses crearon al Sol y a la Luna, en Teotihuacan, vieron que éste no se movía. Los dioses pidieron su propia muerte con el fin de resucitar al Sol. Todos aceptaron el sacrificio menos Xolotl, que lloró y huyó. Se escondió en diversos lugares hasta que llegó al agua y se transformó en un axolotl, pero lo descubrieron y fue sacrificado en ese estado.
Ayotl (tortuga). Kinosternon hirtipes.
Ayo: redondo; tl: animal. “Animal redondo”.
En época prehispánica se relacionaba a este animal con la tierra. Los mexicas consideraban a las tortugas como uno de los sirvientes de Tezcatlipoca. Al caparazón se le usaba para fabricar un instrumento musical de sonido lúgubre y triste.
En la actualidad, una población del Estado de México recibe el nombre de Ayotla, que significa ”lugar de tortugas”.
Ayotochtli (armadillo de nueve bandas). Dasypus novemcintus.
Ayotl: tortuga, toch: conejo; tli: animal. “Animal conejo-tortuga”.
Al armadillo se le relacionaba con el inframundo. Era también usado como medicina pues el caparazón molido y hervido en agua se bebía para provocar sudor y para ayudar en la cura de enfermedades de transmisión sexual.
Armadillo (ayotochtlil) y lagarto (tecouixin)
Tecouixin, Texincooyotl (lagartijas) Lacertilia sp.
Te: piedra; co: sobre; uitz: espina; xin: cosa. “Cosa espinosa que anda por las piedras”.
Los lagartos (no cocodrilos) eran el cuarto de los veinte signos de los días y se les relacionaba con la no castidad, la engendración y el deseo sexual. En ocasiones representaban a la Luna y eran compañeros del dios de la lluvia y la vegetación.
Calquimichin (rata de campo). Netoma albiguala.
Cal: hueco; quimichin: ratón. “Ratón de las esquinas”.
Existen muchas tradiciones y mitos relacionados con este animal. Muchos de ellos provienen de época teotihuacana. Entre ellos, se sabe que las madres preñadas temían los eclipses de Luna ya que creían que sus hijos se convertirían en ratones. Cada 52 años, al celebrarse el fuego nuevo, debía mantenerse la vigilia con el fin de encender éste; a los niños no se les dejaba dormir mucho durante esa noche para que no se convirtieran en ratones.
Pato (canauhtli)
Canauhtli (pato). Anátidos en general.
Es poco lo que se sabe acerca de este animal y su relación con la cultura náhuatl. Quizá, algunos de los ritos más importantes son los que se relacionan con la fiesta de Tlaloc, en la veintena de Etzalcualiztli, durante la cual los sacerdotes se bañaban en el lago de Texcoco e imitaban las voces de los patos. En los cantos religiosos mexicanos aparecía Huitzilopochtli como cazador de patos.
Cincoatl (cincuate). Pihuophis deppei.
Cin: mazorca; coa: serpiente; tl: animal. “Serpiente del maizal”.
En el códice florentino se menciona que esta serpiente no tiene veneno, aunque se decía que pica con la lengua y que es lo bastante grande y fuerte como para matar a un coyote lo que es, sin duda, exagerado. Otra leyenda en torno a la cincuate señala que es capaz de sujetarse a los pezones de una mujer o de hembras de animales domésticos y beber su leche, algo por demás imposible. No obstante, esta leyenda y aquella que indica que la lengua es empleada por la víbora como arma aún persisten.
Serpiente (coatl)
Coatl (culebra) Serpentes.
Coa: enfermar, lastimar: tl: animal. “Animal que enferma”.
Las culebras fueron, y son, organismos ampliamente vinculados a las tradiciones y leyendas prehispánicas, aunque en menor grado que las serpientes de cascabel. Las fuentes históricas muestran el enorme interés e impresión que estos animales provocaban. Eran tomados, con frecuencia, como señales de mal agüero y se les consideraba seres traicioneros. Se les temía, pues se aceptaba que había algunos venenosos. En general, estas ideas persisten hasta la actualidad.
Coyametl (pecarí de collar). Tayassu tayassu.
Co: atacar; me: cuerda, collar; tl: animal. “Animal de cuerda que ataca”.
El pecarí estaba relacionado con la Luna y la Tierra.
Coyotl (coyote). Canis latrans.
Coyo: aullar; tl: animal. “Animal que aúlla”.
Al coyote se le atribuía un fuerte instinto sexual y se le señalaba como el dios del canto y de la danza. Para los pueblos del centro del país era el animal más astuto, se escondía y espiaba a sus víctimas a las que paralizaba de miedo con un vaho especial. Se decía que era un animal muy vengativo y que cuando alguien le arrebataba a su presa, mataba a los guajolotes y otros animales domésticos del infractor o, si no los tenía, lo aguardaba en el camino, con otros compañeros, para amedrentarlo. Sin embargo, también era considerado como un animal que agradecía la ayuda. Su cola y su piel se utilizaban para frotarse los dientes en caso de dolor pues se creía que así se calmaba éste.
En el Distrito Federal, se encuentra la delegación de Coyoacán, cuyo nombre proviene de este animal y significa “lugar de coyotes” (coyohuacan).
Cuetlachtli (oso negro). Ursus americanus.
Cuetla: quebrar; tl: animal. “Animal que quiebra”.
En el centro de México al cuetlachtli se le relacionaba con la primavera, con la vegetación, así como con los guerreros. Fue considerado también como el símbolo del Sol.
Cuitlachcóyotl (lobo mexicano). Canis lupus.
Cuih: atacar; tla: dolor; coyotl: animal que aúlla. “Coyote que ataca”.
El lobo aparece en la leyenda de la creación del Sol y de la Luna, en Tehotihuacan, como uno de los animales que se arrojan al fuego. Se le daba un especial valor por su bravura y fuerza, equiparándolo con un guerrero.
Chichi (perro). Canis lupus familiaris
El perro es un compañero muy antiguo del hombre. Hay muchas evidencias de ello en la época teotihuacana y, sin duda, la sociedad no se podía concebir sin perros. Los tenían para proteger a las casas y a los campos de cultivo de personas ajenas y de animales. En el periodo posclásico no se castigaba a quien robara un perro, argumentando que este animal debía saber cuidarse solo y, por lo tanto, la culpa era del dueño por no capacitarlo para ello.
La voz “chichi-meca”, bárbaro, procede de chichi, “perro” y de “linaje”. Aún hoy en día es usual en algunas regiones del país usar la palabra “chichimeca” con sentido despectivo.
Perro (itzcuintli o chichi)
Itzcuintli (perro). También llamado Chichi.
Itz: obsidiana; cuin: atacar; tli: animal. “Animal que ataca con piezas como de obsidiana”.
Se creía que las personas muertas por enfermedad viajaban para presentarse a Mictlantecuhtli (señor de los infiernos) y debían ser enterradas junto con un perrito bermejo (rojizo) que llevara un hilo de algodón alrededor del cuello. Se decía que cuando el difunto hacía el viaje final debía cruzar el Chiconahuapan, río que rodeaba a los nueve infiernos, encima del perrito que había sido enterrado con él. El mito señala que al momento en que llegaba el difunto al río, veía en la orilla opuesta a muchos perros y, si alguno lo reconocía como su amo, le podía ayudar a pasar. Si el perro era de color blanco decía “yo ya me lavé”, si era obscuro exclamaba “estoy manchado y no puedo pasar”; de ahí que se considerara a los de color bermejo como los únicos que podían cruzar el río y ayudar al difunto a llegar a su destino final, Chiconaumictlan.
Epatl (zorrillo listado). Mephitis mephitis.
Se creía que si un zorrillo entraba a una casa era señal de mal agüero; si tenía las crías dentro de la casa significaba que el dueño de ésta moriría. Con respecto a las propiedades curativas, se decía que su carne, además de ser buena como alimento, servía para combatir la artritis y curar las pústulas.
Huilototol (paloma huilota). Zenaida macroura.
Aparentemente se relacionaba a las palomas con los dioses del maíz.
Peces blancos (iztachimin)
Iztacmichin(peces blancos).
Iztac: blanco; michin: pez. “Pez blanco”.
Se creía que los hombres que habían vivido en la época del Sol de agua se habían transformadoen peces durante el diluvio. Era común que los pescadores oraran antes de iniciar su trabajo y hacían conjuntos para tener buena pesca.
Mapachtli (mapache). Procyon lotor.
Ma: pescar; pa: agua; ch: pequeño; tl: animal. “Animalito que pesca”.
Sus manos son semejantes a las del humano y es un excelente ladrón; por eso, aún hoy, es frecuente que a los ladrones se les llame “mapaches”.
En la cultura náhuatl se le relacionaba con Llamatecuhtli
“señora anciana”, gran diosa del Altiplano.
Venado (mazatl).
Mazatl (venado) Cérvidos.
Maza: venado; tl: animal.
Según algunas fuentes históricas el venado era considerado el huésped de las estrellas y el símbolo del fuego; era el animal de los dioses del fuego y de la luz. Fue también símbolo de despedida. Por sus astas de renovación anual, representaba a la eterna juventud. Los nacidos bajo su signo eran afortunados, aunque de poco ánimo.
Miz-tli (puma, león de la montaña). Felis concolor.
Miz: gato; tli: animal. “Animal con forma de gato”.
Debido a su color claro y uniforme, y a su similitud con el jaguar, se le identificó como su equivalente diurno, o sea, como especie relacionada con el Sol y la luz.
Actualmente, es común oir la voz popular “miz” o “mizi” para llamar a los gatos.
Quahutenzo (comadreja). Mustela frenata.
Qua: comer; u: hacer, ten: filo; zo: sangrar. “Animal comelón que muerde y hace sangrar”.
Debido a su ferocidad y a que es un animal poco conspicuo se le asociaba con poderes ocultos. Si algún caminante, durante su viaje, se tropezaba con uno, era considerado un signo de mal agüero.
Quimichin (ratón espinoso). Liomys irroratus.
Quimichu: ratón.
Una leyenda prehispánica cuenta que cuando los niños mudaban los dientes, los padres depositaban éstos en un agujero de ratón para asegurar que el hijo no se quedara desdentado.
Al ratón se le tenía por un animal alcahuete, que engaña, y a una persona mirona se le llamaba ”ratón“. Los niños no debían comer lo roído por un ratón para no volverse mentirosos o ladrones. Otra leyenda dice que al que comiera lo que un ratón había roído se le levantaría algún falso testimonio de hurto, de adulterio o de alguna otra cosa. También se creía que cuando un ratón roía la ropa de una persona, demostraba actividades de adulterio por parte del dueño de las prendas afectadas.
Quimichpatlan (murciélago). Desmodus rotundus.
Quimichu: ratón; patlani: volar. “Ratón que vuela”.
También se le llamó tzinacantli, pero este último nombre es específico para los vampiros.
Según una leyenda náhuatl el murciélago es producto del semen de Quetzalcoatl en una roca. Este animal fue convertido en mensajero de los dioses.
Tamazolin (sapo excavador). Scaphiopus multiplicatus.
Tama: bulto; zolin: viejo. “Animal con bultos y que, por las verrugas, se ve viejo”.
Al sapo se le vincula con Tlaloc, sin duda por la íntima relación entre sus actividades anuales y la lluvia. Por su modo de moverse se le comparaba con un mensajero que no llevaba pronto el mensaje al Señor sino que brincaba una vez y se quedaba mirando.
Sapo (tamazolin)
Tapayaxin (sapo cornudo). Phrynosoma orbiculare.
Tapa: pelota, bola; ya: tiempo; xin: tejer. “Bulto tejido”, referido a un animal que parece una bola de tejido por lo rugoso.
No se conocen tradiciones o mitos sobre este animal, pero su característica de arrojar sangre debió ser bien conocida por los pueblos prehispánicos, por lo que su ausencia en la mitología de estos pueblos quizás sea sólo aparente.
Tecolotl (búho o tecolote). Buho virginianus.
Tecol: carbón; tl: animal. “Animal de carbón”, referido, seguramente, a la oscuridad.
El tecolote era símbolo de la noche y por lo tanto de la muerte. Era el décimo de los trece seres volátiles del Tonalpohualli y era acompañante de Tezcatlipoca. Esta ave era el mensajero del dios de la muerte y patrón de los hombres que nacían en el día miquiztli (muerte). Cuando un hombre oía cantar a un búho se consideraba una señal de muerte, por ello el presagio, que aún se escucha: “cuando el tecolote canta, el indio muere”.
El tecolote presagiaba también graves peligros y enfermedades y se le relacionaba con ciertos hechiceros llamados tlacatecotl (hombres búhos) que hacían sus maldades por la noche, robaban en las casas, violaban a las mujeres y, cuando eran perseguidos y estaban a punto de ser atrapados, se convertían en búhos.
Techalotl (ardilla gris). Sciurus aureogaster.
Techa: monte; tl: animal. “Animal de monte”.
Tlaltechalotl (ardillón). Spermorphilus mexicanus
Tlal: roca; tech: cerca de; tl: animal. “Animal que se encuentra cerca del pedregal”.
A las ardillas se las relaciona con el dios de la danza, con los Tlaloques, ayudantes de Taloc y con los Tlamacazques, quienes eran invocados para proteger a las milpas de intrusos como las ardillas, las tuzas, las ratas y ratones. El temor que los campesinos han tenido a la destrucción que estos animales pueden causar es tanto que algunas canciones sobre este tema subsisten hasta nuestros días. Como en otros casos de animales, las ardillas fueron también divinizadas, dándoseles el nombre de Techalotl.
Tlacuatzin (tlacuache, clase de zarigüeya). Didelphis virginiana.
Tla: fuego; cua: mordisquear, comer; tzin: chico. “El pequeño que come fuego”.
Un mito muy extendido en Mesoamérica dice que cuando el hombre todavía no conocía el fuego, por ser propiedad de los dioses, el tlacuache, con engaños, fue a la hoguera, prendió su cola —por lo que le quedó pelona— y escondió una brasa en el marsupio, compartiendo su tesoro con el hombre.
Se creía que este animal tiene poderes curativos. La tradición más extendida contaba que la cola hervida y bebida como té ayuda en el parto, en la menstruación, como abortivo, para limpiar el intestino o para expulsar flemas.
Se decía que su efecto es tan potente que si un perro se comía un tlacuache evacuaba todo su aparato digestivo.
Tletlectli, Ictecatl, Necuilictli, Cenotzqui (halcón, águila). Falconiformes en general.
Tetlec: ave rapaz; tli: animal. “Ave rapaz”.
Las aves de presa llamaron poderosamente la atención de los pueblos prehispánicos por sus ojos brillantes y amedrentadores, su fuerte pico, sus poderosas garras y su capacidad para volar a grandes alturas y para caer velozmente sobre su presa. El águila es el decimoquinto de los veinte signos de los días y los nacidos bajo ella serían mal afortunados, aunque valientes y arriesgados en la guerra. Los falconiformes en general, pero sobre todo el águila, eran signo y emblema de los grandes guerreros quienes eran llamados quauhtli, ocelo-tl (águila y jaguar). Un mito náhuatl dice que en Teotihuacan los dioses crearon al Sol y a la Luna y después hicieron que dos personajes se arrojaran a la hoguera; el águila saltó sobre las brasas y por eso sus plumas son negras con un poco de blanco.
Conejo (Tochtli)
Tochtli (conejo castellano). Sylvilagus floridanus.
Toch: correr; tli: animal. “Animal que corre”.
El conejo era un animal de enorme importancia en la religión náhuatl. Aparece como un ser muy sabio, responsable de haberle dado nombre a cada uno de los días al momento de la creación del mundo.
Ciertas tradiciones mexicas indican que los conejos son animales humildes. Si un conejo entraba a una casa, era indicio de que alguien se ausentaría o de que la casa sería robada.
En nuestro país hay varias ciudades o poblaciones cuyo nombre deriva del vocablo náhuatl que designa al conejo. Entre ellas Tuxlta y Tuxpan, que, respectivamente provienen de Toch-tla, Toch-pa-n; ambas significan “lugar de conejos”.
Tozan (tuza). Pappogeomys tylorhinus.
Este animal aparece en la leyenda de Ceacatl-Topiltzinayudando a este personaje a horadar paredes. Una tradición popular decía que a quien royera sus huesos se le entumecerían los dientes.
Toznene (pericos). Psittaciformes en general.
Toz: voz; nene: como uno mismo. “El que habla como uno mismo”.
Los pueblos prehispánicos separaban a las aves psittaciformes en dos grupos: las de cola larga y las de cola corta. Los pericos de cola corta ocupaban el decimotercer lugar de los trece seres volátiles del Tonalpohualli y las trece estaciones del cielo. A estas aves se les relacionaba con el Dios del maíz.
Tzinizcan (trogón, coa). Trogon mexicanus.
Tzin: gracioso.
Como ave de hermosos colores que es, probablemente participaba en la tradición que señala que los guerreros muertos en combate, cuatro años más tarde, se convierten en aves de bello plumaje. Se tienen indicios de que estas aves eran encerradas en jaulas y que la gente hacía figuras con sus plumas, las que eran usadas en fiestas, guerras y danzas.
Tzopilotl (zopilote). Carharthes aura.
Tzo: mugre; il: revolotear; tl: animal. “Animal que revolotea sobre la basura”.
El zopilote es uno de los animales relacionados con el Sol. A varias partes del animal se le atribuían propiedades curativas. Se creía que las plumas semiquemadas y aplicadas sobre las heridas provocaban su pronta recuperación. Si se les quemaba totalmente y se frotaba con ellas la piel, se evitaba que el pelo volviera a salir. El consumo de su carne aliviaba las enfermedades de transmisión sexual y su estiércol ingerido aliviaba a los biliosos.
Uexolotl (guajolote, pavo, gran monstruo). Meleagris gallopavo.
Ue: grande; xolo: monstruo; tl: animal. “Monstruoso animal grande”.
En el centro de México se acostumbraba degollar a un guajolote frente al hogar cuando éste se inauguraba. La sangre era rociada por las cuatro esquinas, el techo y los lados de la puerta; se desplumaba al ave, se la cocinaba y se la consumía ofrendando una parte a los dioses.
Yohualtecolotl, chichtli (lechuza). Strix varia.
Yo: noche; tecol: carbón; tl: animal. “Animal de la noche”.
En el centro de México la lechuza era considerada un ave de mal agüero y mensajera de los dioses del inframundo. Era la sexta acompañante de los señores de los días y, específicamente, del dios de los guerreros muertos. Cuando se las oía chirriar significaba que alguien enfermaría o moriría y si, además, rascaba la tierra era aun más temible el augurio. Para escapar de la maldición los hombres debían insultar reciamente al ave.
Zolli (perdiz de los volcanes, codorniz) Dendrortyx macroura.
Zollin: codorniz.
La codorniz era el cuarto de los 13 seres volátiles del Tonalpohualli y eran acompañantes del Sol. El dios de la primavera y el dios de la vegetación tenían como símbolo una codorniz.
Un mito en el que participa la codorniz, se refiere al momento en el que Quetzalcoatl viaja al inframundo con el objeto de obtener huesos y repoblar la Tierra después del final de una era cosmogónica. El dios se roba los huesos pero Mictlantecuhtli lo persigue y lo hace tropezar; al caer se desmaya y unas codornices roen los huesos desperdigados.
Estas aves fueron símbolo del cielo estrellado y por ello tuvieron un especial valor como animal de sacrificio. Cada día era ofrecida un ave; se le cortaba la cabeza y ésta, junto con la sangre, se dedicaba a los dioses. Durante el sacrificio se hacían adivinaciones de acuerdo a la posición en que cayera el cuerpo del animal; por ejemplo, si éste caía hacia el norte era considerado una mala señal.
Bibliografía
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Clavijero, F., Historia Antigua de México. Colección “Sepan cuantos...” 29. México, Editorial Porrua, 1997.
Shagún B., Historia General de las cosas de la Nueva España. Colección “Sepan cuantos...” 300. México, Editorial Porrua, 1991.
Swadesh, M. y Sancho, M. Los mil elementos del mexicano clásico. Base analítica de la lengua nahuatl. Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, 1966.
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